Acaba de caer el telón para «No seré feliz pero tengo marido», el unipersonal femenino más exitoso de la cartelera porteña, que protagonizó durante 14 años. De bajísimo perfil mediático, la actriz asume su simpatía de base por el kirchnerismo, pero señala la corrupción y la inseguridad como cuentas pendientes que la preocupan.
Por Alejandra Canosa @canosaalejandra



